Entrevista a María del Carmen Domínguez Horta, especialista principal (líder científica) del proyecto Autoinmunidad e Inflamación, del Departamento de Farmacéutico de la Dirección de Investigaciones Biomédicas del CIGB
Orígenes de Jusvinza, ¿con qué objetivo se desarrolló?
Jusvinza es una molécula que fue diseñada originalmente para el tratamiento de la artritis reumatoide y otras enfermedades autoinmunitarias. Su principio activo es un péptido, un fragmento de la molécula que está involucrada en los procesos inflamatorios de varias enfermedades autoinmunitarias.

Para el diseño de Jusvinza empleamos un enfoque innovador. Se utilizaron primeramente herramientas de la bioinformática; o sea que es algo muy interesante que nos dio muy buenos resultados en las evaluaciones no clínicas. Al mismo tiempo, el concepto de Jusvinza se aparta de los fármacos en el mercado que se utilizan para el tratamiento de enfermedades autoinmunitarias, por cuanto está enfocado en la regulación de la respuesta inflamatoria; es decir, controlar la inflamación, regularla, pero sin inducir inmunosupresión.
En las investigaciones biomédicas, la obtención de un nuevo fármaco lleva muchos años de investigación. Este proyecto comenzó a inicios de los años 2000, fue aprobado en el Consejo Científico del Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB); y luego se trabajó en el diseño de la molécula, en las evaluaciones preclínicas en sistemas experimentales in vitro y posteriormente en biomodelos experimentales, donde se demostró el concepto; es decir, que el fármaco tenía efectos terapéuticos para las enfermedades en cuestión. Después se hicieron otros estudios que son muy importantes, como los estudios de toxicología, donde se demostró la seguridad del fármaco. Tras demostrar que Jusvinza revelaba resultados positivos en esas primeras etapas de investigación, se inició el desarrollo de las formulaciones para ser probado en pacientes.
Después se realizaron las evaluaciones clínicas. Iniciamos con los ensayos clínicos fase 1 en artritis reumatoide donde demostramos la seguridad de Jusvinza, y ya acumulamos un conjunto de evidencias preliminares de su efecto terapéutico. A partir de esos resultados pasamos a las investigaciones clínicas fase 2 y, cuando estábamos precisamente en la ejecución de esos ensayos clínicos fase 2, inició la pandemia de la COVID-19 en el mundo y se propagó a Cuba. En ese momento, una de las alternativas que se utilizó para el tratamiento de la hiperinflamación de los pacientes en estadios graves y críticos por COVID-19, fue Jusvinza. En aquel entonces, nuestro pueblo lo conoció con el código CIGB-258. Los resultados fueron positivos, y se incorporó este medicamento al protocolo cubano de tratamiento de la COVID-19, lo cual contribuyó a reducir la mortalidad de estos pacientes antes de contar con las vacunas cubanas propias. También Jusvinza se utilizó para el tratamiento a embarazadas, puérperas, niños que sufrieron formas muy graves de la COVID-19; y los resultados fueron positivos y satisfactorios.
Desde el punto de vista de las investigaciones básicas, seguimos acumulando evidencias en cuanto al mecanismo de acción de esta molécula. Es una molécula muy interesante porque regula la inflamación sin causar inmunosupresión, induciendo clones de células T reguladoras e inhibiendo otros glóbulos blancos que intervienen en estos procesos inflamatorios.
Ahora, con esta nueva contingencia por el virus Chikungunya, el mecanismo de acción de Jusvinza sostiene su uso para el tratamiento de las secuelas asociadas con artritis que sufren los pacientes; o sea: la inflamación articular y otras complicaciones también sistémicas. Y ya hemos presentado resultados de los ensayos clínicos que se ejecutaron con mucho rigor científico en las fases posaguda y crónica de la infección por el virus Chikungunya.

¿Cuál es el futuro de Jusvinza?, ¿Se está investigando en otras dolencias?
Estamos enfocados en seguir profundizando en el mecanismo de acción de Jusvinza y en publicar esos resultados en revistas de alto factor de impacto para la comunidad científica internacional: algo que hemos venido haciendo con mucho esfuerzo durante estos años. A su vez, las potencialidades que tiene el medicamento de regular la magnitud de la inflamación, sin causar inmunosupresión, nos lleva a estudiarlo en otras enfermedades autoinmunitarias que también son problemas importantes de salud, como pueden ser el lupus eritematoso, la espondilitis anquilosante, la soriasis, y otras enfermedades inflamatorias.
En este momento se está ejecutando un ensayo clínico en neumonía comunitaria, derivado de los efectos beneficiosos que se logran con Jusvinza en el tratamiento de la neumonía asociada a la COVID-19. En resumen, Jusvinza tiene potencialidades que debemos explorar, que debemos direccionar para ayudar a nuestros pacientes y a nuestro pueblo.

¿Qué representa en su vida como científica un producto como Jusvinza?
Jusvinza es parte de mi vida, es como si fuera otro hijo, al que he dedicado muchos años de investigación, de esfuerzo, de estudio, de trabajo. Con un colectivo de investigadores en diferentes áreas del centro, que me ha apoyado muchísimo. Jusvinza es un gran equipo.
Con estos estudios que estamos ejecutando en artritis posterior a la infección por Chikungunya y lo que ha representado, nunca pensé que, en un momento tan difícil para nuestro pueblo, pudiéramos ayudar con esta molécula a los pacientes que están adoloridos. Es realmente algo muy emotivo, que me genera más compromiso, porque entonces tenemos que seguir profundizando en todas las potencialidades que tiene Jusvinza, con el propósito de ayudar siempre a nuestros pacientes.
Es una recompensa que he recibido que no pensé tenerla. Estas enfermedades son muy complejas: la artritis reumatoide, las enfermedades autoinmunitarias. Buscar una solución, una cura, es muy difícil. Entonces uno se entrega con una pasión y con una dedicación; pero después, cuando vez que ese producto sirvió para tratar a un niño, por ejemplo, con una forma grave de COVID-19 y que la mamá busca tu teléfono y te lo agradece, o una embarazada o un familiar de un paciente, eso recompensa todo el esfuerzo que hemos hecho, que no es más que cumplir con nuestro deber como investigadores.
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