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En 1981 un grupo de investigadores de
avanzada inició en Cuba la producción de interferón
alfa leucocitario humano, y ese mismo año el interferón
producido se utilizó con efectividad en el tratamiento de
epidemias de dengue y conjuntivitis hemorrágica aguda. A
partir de entonces, el desarrollo de las investigaciones en los
campos de la biología molecular, la ingeniería genética
y demás ramas colaterales ha mantenido una indetenible curva
ascendente, cuyo principal jalón fue la inauguración
en el oeste de La Habana, el 1° de julio de 1986, del Centro
de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB).
Esta institución científica, insignia y vanguardia
de las biociencias en todo el llamado Tercer Mundo, constituye un
gran complejo investigativo-productivo dotado de equipamiento de
punta, capacidades de producción importante y un personal
extraordinario ocupado en el desarrollo de nuevos productos en todas
sus fases, desde el clonaje y la expresión de proteínas
con técnicas de recombinación de ADN hasta la producción
en escalas industriales.
El CIGB está estructurado en un board de dirección. A la Dirección General del centro se le subordinan direcciones que desarrollan el trabajo orientado a aspectos específicos.
El CIGB posee la más moderna y eficiente tecnología para las investigaciones biocientíficas, e instalaciones cuidadosamente estudiadas y construidas para el fluir tranquilo y continuo del trabajo, con un área total de más de 60 000 m². Las edificaciones principales del CIGB abarcan 43 200 m² y contienen los laboratorios climatizados, las oficinas administrativas y las áreas de servicios tanto generales como dedicados directamente a la labor investigativa. Otras facilidades incluyen un teatro con capacidad para 400 asistentes y sistema de traducción simultánea múltiple en 4 idiomas, salas de conferencias y seminarios, laboratorios de idiomas, biblioteca, gimnasio, etc.
El uso de animales de diversas especies es un imperativo de las investigaciones médicas, y a tal efecto el CIGB posee un bioterio equipado para diferentes especies de animales, posee instalaciones con alta tecnología como son: zonas de barreras y zonas protegidas o salas blancas, lo que permite realizar ensayos de potencia de vacunas recombinantes cumpliendo con los requerimiento OMS, así como la obtención de resultados confiables en las investigaciones.
Las investigaciones relacionadas con las especies vegetales pueden expandirse desde el laboratorio hasta los 1 500 m² de invernaderos y 2,5 hectáreas de terreno cultivable.
El Centro cuenta con una planta de producción en continuo crecimiento. Producciones cooperadas con otras instituciones aumentan considerablemente las capacidades productivas.
El CIGB desarrolla un amplio programa de entrenamiento que cubre desde la educación de pregrado hasta estudios de postgrado, que incluyen maestrías en ciencias y doctorados.
Las excelentes instalaciones de la institución permiten la celebración de eventos nacionales e internacionales. El CIGB organiza periódicamente el evento científico internacional "Biotecnología Habana" y publica la revista bilingüe "Biotecnología Aplicada".
La maduración de este centro ha permitido que el enorme y continuado esfuerzo investigativo haya alcanzado una realización comercial sustancial tanto externa como interna y se proyecte con dimensiones de éxito crecientes tanto a mediano como a largo plazo.
A dos décadas de la primera producción del interferón alfa leucocitario en Cuba, los sueños que por momentos parecieron imposibles se tornan en una realidad palpable.
El grupo inicial de investigadores de avanzada se ha convertido en una gran familia que supera los mil empleados, en su mayoría investigadores y productores de gran talento y experiencia.
Eso ha llegado a ser hoy el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología de La Habana, Cuba |