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3 de junio de 2006
La Habana, 3 jun (PL) Cuba tiene capacidad productiva para extender el plaguicida de producción nacional Hebernem en casas de cultivo con condiciones para mejorar la salud del sector agrícola, declaró un directivo del centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB).
"Con Hebernem se aspira a cubrir la demanda nacional", declaró Carlos Borroto, vice director del CIGB en el primer taller de extensión nacional sobre ese producto, desarrollado en el marco del Día Mundial del Medio Ambiente.
Hasta el momento, ese nematicida no tóxico se ha aplicado en más de 28 hectáreas de cultivos protegidos y su aceptación ha sido muy buena desde el punto de vista de efectividad en el control y rendimiento de las cosechas.
Ese producto para el control de nemátodos fue desarrollado por el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB) de Camaguey.
Los nemátodos son organismos que producen atrofias en forma de nódulos en la raíces de las plantas, lo cual puede causarles raquitismo y hasta la muerte.
El empleo de los plaguicidas químicos como el Nemagon o el bromuro de metilo contribuyen a controlar el problema, sin embargo, ocasiona otros como afectaciones de la microflora beneficiosa del suelo o contaminación el suelo.
En cambio, el bionematicida Hebernem resultado de muchos años de investigación, previene el contagio de las plantas de cultivo protegido y resulta inocuo a los animales o el hombre.
Ese producto biotecnológico es comparable por su calidad al usado en otros países y su uso se extiende en la isla con resultados muy positivos.
El principio activo de ese Hebernem es la bacteria Tsukamurella paurometabola, cepa C-924, aislada del suelo y vinculada a la materia orgánica en descomposición.
Esa bacteria produce sulfuro de hidrógeno que la ubica como un antagonista potencial de otros microorganismos dañinos a las plantas, explicó Luis Mena del CIGB de Camaguey.
http://www.prensalatina.com.mx/Article.asp?ID=%7BC49C4C49-19AC-4F50-9D6A-AB3A469B171C%7D&language=ES
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