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5 de mayo de 2006
El Centro de Camagüey contribuye, mediante sus estudios y elaboración de bioproductos, a controlar enfermedades en plantas y animales
Quizás usted ha escuchado o leído sobre vacunas recombinantes, nematicidas biológicos y plantas transgénicas; tan solo tres ejemplos de las innovaciones y la aplicación de la ingeniería genética y la biotecnología en el mundo, ciencias que apuestan por la calidad de vida del hombre y por un desarrollo sostenible.
Los expertos aseguran que algunas de esas inventivas aumentan el rendimiento de las cosechas, reducen o eliminan la dependencia de agroquímicos (contribuyen a la degradación del medio ambiente) y posibilitan la producción de alimentos que no solo tendrán mejor sabor sino, además, serán más saludables.
Nuestro país desde la década de los años ochenta inició los estudios en ese campo, y en la actualidad la investigación y elaboración de productos biotecnológicos son un importante aporte para el desarrollo médico-farmacéutico y económico de Cuba.
Una de las instituciones destacadas en estos fines es el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB) de Camagüey, inaugurado por el Comandante en Jefe Fidel Castro el 25 de julio de 1989, e integrado totalmente por profesionales de esa localidad.
Por las particularidades de la provincia "el plato fuerte'' de la institución es la biotecnología agrícola y pecuaria. Allí se han realizado importantes estudios y se elaboran bioproductos que contribuyen a controlar las principales enfermedades que afectan a plantas y animales.
El HeberNem, utilizado para el control de nemátodos (organismos microscópicos que afectan las raíces de las plantas), es unos de esos productos. Ese nematicida biológico, explica Rafael Pimentel, subdirector de producciones del centro, se crea por medio del aislamiento e identificación de cepas bacterianas con función nematicida, y es efectivo en el control de las especies Meloidogyne incognita, Radopholus similis, y Pratylenchus spp.
En Cuba se aplica desde el año 2004 con resultados relevantes en Empresas de Cultivos Tapados, como Cítricos Caribe, en la provincia de La Habana; y HORTIFAR, de Ciudad de La Habana, para proteger plantaciones de guayaba y plátano. Su uso ha permitido el incremento de los rendimientos de las cosechas. En estos momentos está en fase de introducción y generalización a otras empresas del país.
El HeberNem, que está patentado en la Unión Europea, Viet Nam y China, ha sustituido productos químicos muy tóxicos, como el Bromuro de Metilo y el Nemazon. Con más de 20 pruebas toxicológicas, ecotoxicológicas y en interacciones con la microflora del suelo se ha demostrado que no resulta dañino a las plantas y animales en contacto con él, asegura el especialista.
Otra de las producciones es el Gavac (vacuna recombinante contra la garrapata del ganado bovino del género Boophilus microplus). Este producto controla hasta el 90% de las poblaciones de garrapatas que infestan al ganado, permite reducir el número de muertes y la cantidad de baños de garrapaticida químico que podía pasar a la leche.
El Gavac se elabora en la institución desde el año 2003, por transferencia tecnológica del CIGB de la capital. Es, además, un resultado seguro biológica y ecológicamente, pues no implica riesgos para el hombre que lo manipula o para los animales a quienes se les administra, afirma Pimentel.
El HeberNem y el Gavac son los principales productos del CIGB de Camagüey. Para este año tendrán un plan de crecimiento del 50% (anualmente se obtienen 1 200 litros del primero y millón y medio de dosis del segundo). El colectivo trabaja en nuevos e interesantes proyectos para diversificar sus producciones y contribuir al desarrollo del país.
Eulogio Pimentel, subdirector de investigaciones destaca que en la actualidad laboran en la obtención de plantas autopesticidas, resistentes al stress biótico y abiótico (plagas, enfermedades, sequías y salinidad).
Uno de estos proyectos es el de las plantas de boniato resistentes al ataque del tetuán, el que afecta en nuestro país entre el 40 y el 60% de las plantaciones de esa vianda.
En el 2005 se realizaron estudios de campo en el Instituto Nacional de Investigaciones de Viandas Tropicales, en Villa Clara, los cuales concluyeron con resultados alentadores, teniendo en cuenta ante todo los riesgos para la salud humana, el medio ambiente y la economía, afirma.
También estudian moléculas asociadas al crecimiento de crustáceos. Está en fase de prueba el producto Acua-Bio 1, obtenido en el CIGB de Ciudad de La Habana, para estimular el desarrollo de camarón tanto en el estadío de larvas como en la ceba. En los ensayos realizados en condiciones de producción, comenta el científico, se ha logrado mayor talla, homogeneidad y resistencia a enfermedades en la población a la que se le ha aplicado el producto.
A partir del trabajo inicial (biotecnología agrícola y pecuaria) la institución continúa creciendo en calidad y eficiencia, poniendo todo su talento en empeños mayores como el de obtener una vacuna recombinante y terapéutica contra el cáncer de próstata. Eulogio Pimentel asegura que trabajan intensamente en ese proyecto, "uno de los más importante que realizamos'', precisa.
Recientemente presentaron al Centro Nacional de Control de Medicamentos un candidato vacunal para iniciar el ensayo clínico, fase uno, en pacientes con ese tumor.
El CIGB de Camagüey está integrado por un colectivo joven donde el nivel de permanencia es muy alto. Para muchos de los que allí laboran el trabajar en un centro de ese tipo fue siempre uno de sus principales anhelos profesionales.
Por los resultados y el aporte a la ciencia cubana la entidad es Vanguardia Nacional, ostenta la Bandera de Honor de la Unión de Jóvenes Comunistas y se ha destacado nacionalmente en la participación en eventos como el de las Brigadas Técnicas Juveniles; en el año 2005 se le entregó el sello Forjadores del Futuro al colectivo y a 10 de los jóvenes que laboran en el centro.
http://www.granma.co.cu/2006/05/05/nacional/artic06.html
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