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14/07/04
"Cuando hoy el emperador, con su ignorancia supina y su prepotencia habitual habla de vacunar a nuestros niños una vez que se apodere de Cuba, nuestros médicos, enfermeras y científicos -y nuestros propios niños-, le espetan una sonora carcajada y le 'recetan' una vacuna contra la desmemoria y la perfidia."
Así resumió el moderador Randy Alonso la Mesa Redonda de ayer dedicada a los 200 años del inicio de la vacunación en nuestro país por el científico Juan Tomás Romay, que contó con la intervención de eminentes médicos e investigadores.
La doctora Concepción Campa, presidenta-directora general del Instituto Finlay, sostuvo que nuestros niños no necesitan que vengan a vacunarlos, y menos todavía de aquellos que no logran proteger equitativamente a sus niños y son capaces de multar a una compañía farmacéutica por habernos suministrado entre el año 1999 y 2002 dos vacunas pediátricas.
Un reporte de 2002 dado a conocer por el ingeniero Yair Quiñones, del Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB), plantea que unos dos millones de niños norteamericanos recién nacidos no completan los esquemas de vacunación, mientras 17 000 no llegan siquiera a ser inoculados.
Calificó asimismo de bochornoso el hecho de que actualmente 33 millones de niños en el mundo no reciban inmunización alguna, mientras cada año mueren también tres millones por enfermedades prevenibles por vacunas.
El profesor Miguel Galindo, jefe del Programa Nacional de Vacunación del Ministerio de Salud Pública (MINSAP), indicó que al triunfo de la Revolución las coberturas de inmunización apenas alcanzaban un 5% y abarcaban un reducidísimo número de vacunas; ahora se logra más del 98% y la protección contra 13 enfermedades.
En los últimos 42 años se han administrado en el país 265 millones de dosis, lo que se traduce en una envidiable protección de nuestros niños y niñas y de seguridad y tranquilidad para la familia cubana.
La doctora Campa expuso los tres pilares fundamentales en que se sustenta el desarrollo de las vacunas en la Isla: la prioridad estatal y la voluntad política, la existencia de recursos humanos consagrados a su labor, y una estrecha colaboración entre los centros científicos que se unen en estos empeños.
Informó que en estos momentos se producen industrialmente en Cuba ocho vacunas, fundamentalmente en el Instituto Finlay, en el CIGB y el Centro Nacional de Biopreparados (BIOCEN). Se investigan y desarrollan otras contra enfermedades como el dengue, la hepatitis A y C, la neumonía, el SIDA y en variantes combinadas para facilitar los esquemas de inmunización.
Los sueños del Presidente cubano Fidel Castro, planteados en La Historia me Absolverá, de trabajar por la prevención de enfermedades, han sido "más que realizados", reconoció el profesor Galindo, quien señaló que seguiremos luchando para conquistar nuevas metas y tener la niñez más sana del mundo.
El doctor Gregorio Delgado, médico historiador del Ministerio de Salud Pública, ofreció al inicio de la Mesa una clase magistral sobre la llegada de la primera vacuna a Cuba y el papel desempeñado por Tomás Romay.
http://www.granma.cubaweb.cu/secciones/mesa/mesa333.htm
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