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26/06/04
El doctor Carlos G. Borroto, vicedirector del Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB), anunció hoy que esa institución cubana espera registrar en 2005 la primera planta genéticamente modificada para producir fármacos.
"Estará destinada a la producción de anticuerpos monoclonales empleados en la purificación de vacunas humanas y para animales", dijo en exclusiva con Prensa Latina el vicedirector del CIGB.
"Entre las muestras más novedosas de los últimos meses la expresión de farmacéuticos en plantas constituye uno de nuestros principales logros", aseguró.
Agregó que se trata de "plantas transgénicas que no serán utilizadas en la producción alimentos, sino que sus modificaciones genéticas facilitarán la obtención de moléculas de usos farmacéuticos".
Explicó Borroto que en muchos casos son anticuerpos para sistemas de vacunas cuyo fin es combatir el cáncer. "Las empleamos como biorreactores. Por lo general, nuestras vacunas o productos de este tipo se producen en grandes fermentadores, en levaduras a las que le introducimos genes para obtener la proteína o materia prima activa del inmunizante".
"Ahora, en vez de colocarlos en levaduras, lo hacemos en las plantas. Esta crece y acumula la proteína que luego purificaremos, es decir, cosechamos material vegetal y a partir de ahí purificamos la proteína que necesitamos", añadió.
Esta tecnología conocida por muchos como Farmacéuticos producidos en plantas, resulta más barata y eficaz desde la óptica económica; además no requiere la utilización de animales por lo que resulta más segura y descarta la contaminación por virus.
"No existen virus que se propaguen en plantas capaces de atacar al hombre o a los animales. En nuestro caso el cultivo seleccionado es una nicotiana, parental de las variedades de tabaco y utilizada en el mejoramiento de este producto comercial. Su empleo posibilita una acumulación mayor de proteínas".
"La elegimos por la capacidad de depositar biomasa por unidad de área y generar gran cantidad de proteínas, además es cultivable durante todo el año", precisó.
Añadió que no va a ser liberada al ambiente. Estará cultivada dentro de las instalaciones del CIGB, en casas de cultivos, protegidos con mallas que impiden su comunicación con el exterior. Disponen, además, de puertas de acceso y otros requisitos que avalan la seguridad biológica.
El doctor Borroto expresó que se optó por un sistema de producción en confinamiento, pues este tipo de tecnología eleva las garantías para las vacunas y asegura que las plantas no se empleen con fines diferentes para los que fueron diseñadas.
Por razones humanitarias y de protección a los animales existe una tendencia mundial a la eliminación del uso de estos en la investigación y la producción, sin incluir la posibilidad real de contaminación por virus si no se aplican las buenas prácticas de producción.
Señaló el Doctor Borroto que en Estados Unidos las compañías fuerzan a que estas plantas se cultiven a campo abierto y se liberen al ambiente, y ello, unido a otros errores, han convertido esta tecnología en poco segura para muchos en el mundo.
En la actualidad existen casi 70 millones de plantas transgénicas en el orbe, de ellas más del 85 por ciento son producidas y comercializadas por Monzano, una empresa norteamericana.
Son plantas y caracteres destinados, en lo fundamental, a resolver problemas de los países desarrollados: "no solucionan los problemas del hambre, y es muy sencillo, donde hay hambre no hay dinero y estas compañías al final buscan dinero", precisó.
El especialista cubano dijo que "para nosotros la salud humana es el principal objetivo, por lo cual no escatimamos esfuerzos en esta dirección. Preferimos no apurarnos. Cuando sale al mercado alguno de nuestros productos la garantía es total, he ahí su éxito" (PL).
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