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24 de junio de 2004
CAMAGÜEY.- Aunque todavía no alcanza la mayoría de edad, los 15 años del Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB) de Camagüey bastan para que sus investigadores puedan mostrar resultados importantes para el territorio y para el país en los sectores agropecuarios y de la biomédica.
El físico-matemático Roberto Basulto Baker, director del CIGB, no oculta la alegría al señalar como el logro más sobresaliente la generación de un nematicida biológico para el control de los parásitos que afectan a cultivos como el tomate y el pimiento, con la ventaja, según estudios, de que sustituye la aplicación de productos químicos tradicionales de alto riesgo para el hombre y el medio ambiente.
Entre los progresos del Centro no puede dejar de mencionarse la transferencia de la tecnología para producir el ingrediente farmacéutico activo que compone la vacuna contra la garrapata Boophilus microplus (una de las pocas en el planeta), y el desarrollo del cultivo monosexo en la generación de una línea de progenitores de tilapia, alternativa para elevar los rendimientos de esa especie, al tiempo que se trabaja en lograr plantas de boniato, modificadas genéticamente y resistentes al ataque del tetuán, insecto que origina grandes pérdidas en este cultivo.
En centros científicos como este siempre se trabaja pensando en el beneficio de la humanidad, de ahí que sea común estudiar cómo combatir enfermedades mediante fórmulas vacunales, tanto para el bien de las personas como de los animales. En tal sentido, investigadores de aquí colaboran con los de otras instituciones para lograr un tratamiento efectivo del cáncer de próstata.
La técnica de la conservación de la esperma de ciprínidos (familia de peces entre los que se incluye la carpa), asegura aumentar la producción de alevines en un 20% y constituye el primer reporte reflejado por la revista internacional Aquaculture, especializada en temas del desarrollo de la pesca.
Otros avances del CIGB agramontino son los relacionados con el uso de una cepa en el control biológico en el cultivo del plátano, para sustituir importaciones y con el incremento de la supervivencia de larvas de camarón.
Mantener la preparación técnico-profesional, con una edad promedio de 37 años; enfrentar el impacto del bloqueo sobre sus investigaciones, y sumar a la carpeta de proyectos nuevos productos y tecnologías, son algunos de los retos de estos trabajadores, quienes cuentan con un equipamiento que les permite realizar investigaciones comunes en centros de este tipo en el Primer Mundo.
La planta piloto de la unidad sufrió hace dos años una modificación estructural y en cuanto a equipos para producir la vacuna contra las garrapatas en la masa bovina, y otros medicamentos en fórmulas líquidas.
Basulto dice que a pesar de estos avances, no se sienten satisfechos hasta tanto no logren la presencia de sus productos más allá del mercado nacional.
En la década de los ochenta, el Comandante en Jefe Fidel Castro planteó la posibilidad de crear un Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología en el interior del país y ya el 25 de julio de 1989, cuando visitó Camagüey en ocasión del aniversario 36 del asalto al Cuartel Moncada, el Centro estaba a punto de comenzar. Hoy aquellos sueños se han hecho realidad, afirma Basulto.
http://www.granma.co.cu/secciones/ciencia/ciencia199.htm
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