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9 de marzo de 2004
Prohíben la revisión, edición o modificación, en publicaciones y revistas científicas estadounidenses, de trabajos de autores cubanos. Aquellos que lo hagan podrían ser sancionados con fuertes multas e incluso con penas de cárcel. Ello viola derechos científicos y la propia Constitución de los EE.UU
Una denuncia ante la opinión pública nacional e internacional, ante una nueva agresión contra nuestro país por parte de la actual administración estadounidense, fue hecha el martes en La Habana por la Academia de Ciencias de Cuba, integrada por científicos de relevantes méritos.
La Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos hizo conocer recientemente la prohibición de revisar, editar o modificar, en publicaciones y revistas científicas estadounidenses, trabajos de autores de países que sean objeto de "embargo comercial", entre ellos Cuba. Aquellos que lo hagan, habrán transgredido la Ley norteamericana y podrían ser sancionados con fuertes multas e incluso con penas de cárcel.
El Presidente de la Academia de Ciencias, doctor Ismael Clark, indicó que desde el anuncio de esta medida algunos editores estadounidenses han rechazado artículos presentados por científicos cubanos para publicación en revistas especializadas de ese país. Una vez más -subraya la declaración-, el Gobierno de George W. Bush recrudece su política anticubana en su afán de satisfacer a la ultraderecha cubano-americana del sur de la Florida, máxime en la coyuntura de un año electoral.
La publicación de los resultados de una investigación es el primer paso en la socialización del conocimiento y un requisito indispensable para el sano desarrollo de la ciencia. Sólo con el libre flujo de ideas y conocimientos entre los científicos y académicos de todo el mundo puede crecer y avanzar la ciencia para beneficio de toda la humanidad. En contraste, la presente medida priva a las comunidades científicas estadounidense y mundial de compartir los reconocidos avances científicos de Cuba.
El documento señala también que la adopción de esta decisión por parte del gobierno actual de los Estados Unidos viola no sólo el más elemental derecho de los científicos en cualquier lugar del mundo, sino también la propia Constitución de los Estados Unidos de América.
Comparable con la quema de libros -dice- que ha sido práctica de los regímenes fascistas, esta absurda medida, expresión del recrudecimiento del bloqueo estadounidense, es un reflejo del desenfreno del actual gobierno de ese país, que no ha sido remiso a acudir a límites irracionales en su total desprecio por los más sagrados principios del derecho internacional.
Ese mismo es el gobierno que, sin tomar en cuenta la voz de los científicos de su propio país, se ha negado a reconocer el calentamiento global, ha destruido en sus salvajes acciones militares muchos ejemplares únicos del patrimonio universal, y en el desprecio a su vez por cualquier otra opinión, ha ignorado la voz de la comunidad internacional de naciones.
Los científicos cubanos, concluye la declaración, denunciamos con indignación esta medida que afecta no sólo a Cuba, sino a toda la humanidad, y hace un llamado a "nuestros colegas en los Estados Unidos a solidarizarse con nuestra declaración y a los científicos de todo el mundo a condenar y rechazar esta nueva y absurda agresión".
http://www.granma.cubaweb.cu/2004/03/09/nacional/articulo16.html
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