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Elementos filtrados por fecha: Febrero 2017
Martes, 28 Febrero 2017 18:35

Tamal de genes

Tras vencer la corazonada con datos, satisfechos con los resultados que en el surco iban obteniendo y que con particular monserga iban tecleando en sus computadoras, los manejadores cubanos de genes en plantas se sintieron capaces, si no de tomar el cielo por asalto, al menos de nublar la tierra con perspicacia.

Y así, andando a trancos entre los refrigerados laboratorios y las calurosas parcelas experimentales donde examinaban sus cultivos, fueron asombrándose con sus nuevas líneas híbridas transgénicas de maíz, un chulo maíz, cuyos rendimientos potenciales arrojaron nueve toneladas por hectárea, cifra bien cercana a los niveles alcanzados por los líderes mundiales en esta producción.

Orgulloso del logro científico, el doctor en Ciencias Mario Pablo Estrada García, director de Investigaciones Agropecuarias del Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (Cigb), de La Habana, explicó: “Hemos trabajado con maíz transgénico desde la década de 1990 y logramos que fuera resistente a la palomilla, insecto capaz de acabar con cosechas completas”.

En 1996, especialistas de esa institución se calzaron las primeras plantas transgénicas a nivel de laboratorio, lo cual abrió el camino a la manipulación de genes capaces de conferir determinadas propiedades, por ejemplo, el incremento de la tolerancia a insectos y a enfermedades ocasionadas por hongos.

Según precisó, al ganar el forcejeo contra la principal plaga que afecta a la planta en el país –la palomilla (Spodoptera frugiperda)–, los investigadores lograron sacar de la piel terrosa mazorcas transgénicas con una productividad de 3,6 toneladas por hectárea. El rendimiento en Cuba de la gramínea no transgénica –esa que podemos deshojar y verle una dentellada de insecto– es de casi una tonelada por hectárea contra viento y sequía.

De tal suerte, con renovados bríos, ya anunciaban a finales del año pasado que de culminar con éxito todas las puntillosas pruebas requeridas por los órganos reguladores del país, para la primavera de 2017 podría empezarse la introducción del híbrido transgénico en campos de mayores extensiones, abriendo la posibilidad futura de sustituir las compras en el exterior de este cereal, un canje que al erario nacional le chupa cientos de millones de dólares de la hucha.

UN TRUCO DE CAMBIO DE NAIPES

El maíz, se sabe, es un importante organismo modelo para la genética y la biología del desarrollo, razón por la que los biotecnólogos del Cigb, en colaboración con especialistas del Instituto de Investigaciones Hortícolas Liliana Dimitrova y el Instituto de Investigaciones de Granos, le echaron mano al fruto de dientes de oro y lograron la variedad FR-Bt1.

Digamos que los cultivares modificados que cargan con proteínas insecticidas de Bacillus thuringiensis (Bt) –se utiliza comúnmente como alternativa biológica al pesticida–, ofrecen beneficios para los plantadores al reducir el uso de insecticidas sintéticos y el área de manejo de la plaga, mientras aumentan la producción.

El truco no es otro que la manipulación genética: Se aísla un gen de interés –ejemplo: el de la resistencia a herbicidas, virus, bacterias u hongos– y se introduce en el tejido de la planta, formándose una nueva, completa, que contiene su información. Luego se analiza en el campo y si están presentes el gen de interés y las características del vegetal primigenio, el trabajo fue un éxito.

Según los folios técnicos, los maizales de FR-Bt1 presentan dos modificaciones genéticas, que los científicos consideran no esenciales de la planta ni la mazorca: una que busca la resistencia a los herbicidas, y otra que se destina a hacer invulnerable el cultivo a la palomilla del maíz. A la vez, aseguran que cada diente o cariópside mantiene sus valores nutritivos y sabor, apto para un tamal o majarete inolvidable.

Luego de someterse a estrictas pruebas durante años y demostrar hasta el momento su inocuidad como alimento, su contribución positiva al ecosistema y su ventaja económica manifiesta, el organismo modificado genéticamente recibió la autorización de las agencias regulatorias de los ministerios de Salud Pública, de Ciencia Tecnología y Medio Ambiente, y de la Agricultura, principales responsables del destino del nuevo maíz y sus desconocidos epifenómenos.

Única de su tipo autorizada hasta entonces, en 2008 fueron sembradas en la República las semillas modificadas por el Cigb en seis mil hectáreas, distribuidas en La Habana, Matanzas, Sancti Spíritus, Ciego de Ávila y Santiago de Cuba.

Esto, lógicamente, provocó un debate en la comunidad científica y de ambientalistas, sobre aspectos éticos, económicos y biológicos del asunto. Sin embargo, la polémica no caló en la mayoría de la población, en gran medida por su novedad y la relativa complejidad para comprender esta técnica.

A este silencio ha coadyuvado la percepción, por parte de la población, de que hay seriedad en la investigación, calidad académica en el proceso y confiabilidad en las instituciones, pues la tecnología en Cuba ha estado al servicio de la sociedad y no ha generado conflictos económicos y sociales.

Pero también ha influido el laconismo mediático y la parquedad de los emisores de información. Habitualmente, recordemos, se dimensiona la expectación de la transgénesis agrícola para alcanzar el aseguramiento alimentario, Y si acaso, se resaltan los peligros de inmorales prácticas monopólicas de firmas como Monsanto (líder mundial en ingeniería genética de semillas y en la producción de herbicidas, entre ello el glifosato), Dupont y Syngenta.

SE AMPLÍA LA CARTERA DE PROYECTOS

Para el doctor Estrada, el FR-Bt1 es uno de los cultivos transgénicos más eficaces contra plagas e insectos en el planeta, así como resistente a herbicidas: “Eso nos permite ir a un sistema de producción híbrido para alcanzar rendimientos similares a los del mundo desarrollado, que superan las diez toneladas por hectárea”.

Otro proyecto de investigación implementado por el Cigb en colaboración con el Instituto Nacional de Ciencias Agrícolas (Inca), es la obtención de una soya transgénica resistente también a herbicidas, que en áreas experimentales de la empresa avileña Cubasoy mostró un rendimiento de hasta 2,8 toneladas por hectárea, muy superior a los habituales alcanzados allí.

Boniato, tomate, papa y arroz son otros cultivos bajo los que el inconmovible microscopio criollo investiga la transgénesis.

 “Para lograr sustituir los 500 millones de dólares que se importan anualmente en soya y maíz necesitamos tecnologías con una productividad acorde con nuestras necesidades, al tiempo que también se requiere de disciplina tecnológica.”

Esto último, sin duda, capitaliza mayor importancia al método, sobre todo porque aún no se tienen todos los conocimientos sobre consecuencias imprevisibles en la salud humana, el equilibrio ecológico e, incluso, la organización social.

DEMOCRATIZAR EL DEBATE

Exigir la disciplina tecnológica no solo puede estar en manos de laboratorios, productores, organizaciones civiles y gobiernos, sino debe involucrar a toda la sociedad –potenciales consumidores– y hasta organismos internacionales como la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), que hasta este momento ha sido solo un foro neutral para el debate.

Mientras tanto, la nación ha implementado una metodología para controlar cualquier investigación sobre organismos genéticamente modificados, la cual se activa como un muelle apenas un centro de investigación presenta un proyecto a emprender.

El Centro Nacional de Seguridad Biológica es el encargado de dar su aprobación, así como a las instalaciones y laboratorios donde tendrán lugar los ensayos, los cuales evalúa periódicamente. Cuando se consiguen resultados alentadores, evalúa y aprueba los permisos para los experimentos en lugares confinados y, más adelante, las pruebas en el campo. Después de cumplir ciertos requisitos, es posible liberar comercialmente los productos, siempre mediante licencias que avalan las características de esos cultivos.

Por su parte, el Instituto Nacional de Higiene, Epidemiología y Microbiología (INHEM) estudia aspectos como digestibilidad, alergicidad, toxicología, mientras el Centro Nacional de Toxicología indaga en el impacto ambiental de esas plantas en insectos, peces y lombrices. Además, el Instituto de Sanidad Vegetal emite su criterio acerca de si este cultivo es bueno agronómicamente y sobre su productividad.

Este es un proceso que puede tardar años, muchos años.

Aun así, la porfía internacional en torno a los efectos de los alimentos transgénicos sobre la salud sigue reverberando. El doctor Merardo Pujol, del Cigb, reconoció a la colega Diana Rosa Schlachter que hay tanto estudios que muestran efectos nocivos, como otros que los desmienten. “Estas son investigaciones que hay que realizar tras diferentes generaciones y con efecto acumulado”, apuntó, si bien sentenció que “no ha habido ninguna conclusión importante ni categórica que determine algún problema de los transgénicos para la salud de las plantas y de los animales”.

El doctor en Ciencias Luis Montero Cabrera, miembro titular de la Academia de Ciencias de Cuba, y expresidente de la Sociedad Cubana de Química, aceptó a Cubadebate que “sería irresponsable decir que cualquier alteración en el entorno no va a producir ningún problema”, pero defendió que es muy difícil que llegue a pasar, porque con las regulaciones que existen es poco probable que se masifique algo que pueda causar problemas.

Por su lado, el  doctor en Ciencias Giraldo Martín, director de la Estación Experimental de Pastos y Forrajes Indio Hatuey, de Matanzas, fiel defensor de la agroecología, guarda un recelo contra la transgénesis vegetal: “La cuestión fundamental está en el modelo de agricultura que exigen los transgénicos. Está basado en los grandes paquetes de insumos, de fertilizantes, de plaguicidas”.

Algunos estudios sugieren que el uso desmedido de agrotóxicos es responsable de enfermedades mentales, respiratorias, genéticas y hasta cáncer, y pueden ser la causa de desequilibrios ambientales, sobre todo en ecosistemas vulnerables como los de Cuba.

Otros, entre ellos profesores de la Cátedra en Estudios Sociales de la Ciencia y la Tecnología, de la Universidad de La Habana, temen a la complejidad de controlar la propagación de semillas de transgénicos en el archipiélago, teniendo en cuenta la tradición cultural de los agricultores de compartir o intercambiar semillas.

Apenas son algunos elementos que deberían servir para democratizar el debate sobre la aplicación de la novedosa tecnología, ahora que el maíz transgénico se expande. Entonces le rendiríamos honor a nuestros taínos, quienes nombraron “mahís” a la planta, es decir, literalmente, “lo que sustenta la vida”.

CAMAGÜEY.- Intercambios de experiencias sobre los bioprocesos y marcadas intenciones de colaboración internacional se encuentran entre los principales resultados del primer Congreso BioProcess 2017 que sesionó hasta este viernes en Camagüey.

Organizado por el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB) de esta ciudad, el evento reunió a científicos y conferencistas reconocidos internacionalmente.

 El MS.c. Jesús Zamora Sánchez, director del CIGB, aseguró que varios delegados de empresas extranjeras manifestaron su intención de establecer nexos de cooperación científica y comercial con la parte cubana.

 Asimismo, comentó que el foro cumplió su principal objetivo, al ofrecer mayor visibilidad para la ciencia biotecnológica cubana y aumentar su prestigio en el mundo.

 Sin embargo, dijo, el principal logro de la cita se conseguirá cuando se materialicen los proyectos de colaboración que se pretende establecer en el futuro.

 La próxima edición del Congreso BioProcess quedó prevista para el año 2019.

Para conocer acerca de la aplicación del Heberprot-P en el territorio holguinero y los resultados obtenidos en los pacientes que sufren de úlcera del pie diabético, Radio Angulo Digital prometió conversar con la 1er Teniente Dra. Zaimar Rodríguez Feria, jefa del Grupo de Ensayos Clínicos de la Dirección Provincial de Salud en Holguín.

El producto líder del Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología tuvo en Holguín un pilar importante debido a la gran contribución que hizo la provincia al estudio del fármaco. La Dra. Zaimar, además Cirujana, Máster en Educación Médica, Profesora Auxiliar e Investigadora agregada, ofreció detalles de este particular.

“Para que un producto como el Heberprot-P esté en el mercado antes tiene que pasar una serie de etapas y para eso es el ensayo clínico. Este se define como toda aquella investigación que te permite comprobar que el medicamento cuando todavía es un producto de investigación, no ha tenido todavía el registro y no ha sido comercializado, tenga eficacia, efectividad y eficiencia o sea que sea bueno, se haga en el menor tiempo posible y que sea a menor costo. Cuando unes todo eso y que además cumpla con buenas prácticas clínicas y respete los derechos del sujeto de investigación es que estamos hablando de un ensayo clínico”.

Para que surgiera el Heberprot-P antes hubo una fase de estudio que se llamó Citoprot-P, comenta la Dra. Rodríguez. “Ese es el inicio del Heberprot y la provincia de Holguín contribuyó grandemente a ese estudio nacional realizado por el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB)".

Según la Jefa del Grupo de Ensayos Clínicos de Holguín, ese estudio fue el que permitió en primer lugar comprobar que el medicamento era eficaz, efectivo y eficiente y en segundo lugar que en la calidad de vida del enfermo y en la curación que provoca era un producto líder, en este caso el producto líder del CIGB.

“Hoy hay más productos que compiten ahí porque los interferones están todos agrupados, pero el Heberprot es la representación que tiene el CIGB; igual que el HR3 que es el que tiene el Centro de Ingeniería Molecular (CIM)"

Respecto a las peculiaridades del proceso que se lleva a cabo con el Heberprot-P la Dra Zaimar señaló:“Después que el producto pasa al cuadro básico de medicamento ya no es un ensayo clínico, sino que pasa a la etapa cuatro, en esta etapa es cuando el hospital compra el producto con su presupuesto y cualquier médico lo aplica a sus enfermos. En esa etapa está el Heberprot-P, todos los médicos tienen acceso a indicarlo y a llevarlo a las consultas de Angiología para que lo apliquen en el pie diabético, que es la úlcera que se forma en los pacientes que tienen una diabetes muy avanzada, muy descompensada; incluida gente joven que también puede tener un pie diabético pues la enfermedad no hace elección por edad”.

La aplicación está estrechamente relacionada con la evolución de la enfermedad y la cantidad de daño vascular que hace en el paciente; pues al morir el tejido, el pie se va ulcerando y el Heberprot-P lo que hace es tratar de regenerar y cicatrizar, aclaró.

El fármaco tiene un esquema de medicamento. “El uso es casi masivo, todo el que lo necesita lo tiene a menos que el paciente tenga alguna contraindicación y no pueda usarlo; generalmente de tipo cardiovascular, enfermedad neoplásica o alguna otra en orden general que no le permita usar el producto, que haya tenido una alergia, etc.”, refirió. El Heberprot-P es un medicamento que está en la red comercial. Asegura la Dra. que se hizo un estudio para ver las reacciones secundarias. “Cuando el paciente que tiene un pie diabético fallece y se le ha estado poniendo un producto de ensayo clínico evidentemente tienes que analizar por qué fue la muerte; pero todavía no hay ningún indicio certero que diga que el aplicarle el producto favoreció la muerte; más bien los resultados aseguran que cada vez que se aplica el paciente mejora la circulación y no hay que cortarle la pierna o sea es un completo antagonista de la amputación”.

En Holguín el Heberprot-P se aplica en policlínicos de la provincia y en el Hospital Clínico Quirúrgico Lucía Iñiguez Landín, centro por excelencia para la aplicación de este importante fármaco que es el responsable de la mejoría de numerosos holguineros que sufren la úlcera del pie diabético.

LAS TUNAS.—Más de 60 000 pacientes han sido beneficiados hasta la fecha gracias a la aplicación del factor de crecimiento epidérmico Heberprot p, devenido en el más efectivo de los tratamientos aplicados para tratar las úlceras del pie diabético (UPD).

Yeen Hernández Hernández, representante del Programa Nacional de Atención Integral a personas con UPD, dijo en este territorio que tales resultados han sido posibles debido al trabajo desarrollado en todas las provincias del país, esencialmente Las Tunas, Pinar del Río y Sancti Spíritus y el municipio especial Isla de la Juventud, que se encuentran hoy a la vanguardia del programa.

Específicamente el balcón del oriente acumula resultados destacables que se manifiestan desde la inclusión de pacientes para recibir el tratamiento, la detección temprana de la úlcera y la reducción de la taza de amputaciones, indicadores que, al cierre del 2016, fueron superiores al periodo que le antecedió.

Las Tunas logra un índice de inclusión del 134,14 %, pues de 740 pacientes en el 2015, la cifra se elevó a 939 en el pasado calendario. En el caso de la taza de amputaciones, descendió a solo un 4,83 %, lo que demuestra la efectividad del producto y el seguimiento que recibe el programa por parte de los especialistas que lo rectoran.

En estos resultados fue determinante el papel de la atención primaria de salud, pues el 88 % de las úlceras detectadas partió desde la base, según trascendió en el balance provincial del programa.

El mayor logro, sin dudas, es que los pacientes aquejados de úlceras del pie diabético puedan conservar su extremidad y elevar, por lo tanto, su calidad de vida.

Al Primer Congreso Internacional BioProcess Cuba 2017, organizado por el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología de Camagüey (CIGB) asisten conferencistas, científicos y empresarios de varias naciones, quienes intercambian experiencias en esa rama científica.

Entre ellos se encuentra Stephane Ascarateil, quien atiende lo relacionado con productos inyectables en la empresa francesa SEPPIC, que ofrece una gama de adyuvantes adaptados a cada patología: especie aviar, ganado, pequeños rumiantes, cerdos, peces, y con la cual la institución agramontina tiene relaciones de trabajo hace más de 20 años.

“Nuestra empresa tiene buenas y duraderas relaciones de trabajo con el CIGB de Camagüey, pues desarrolla y produce adyuvantes, un producto que aumenta el nivel de respuesta de las vacunas, sobre todo la GAVAC, contra la garrapata en el ganado mayor”, explicó el experto.

“El evento ha sido muy interesante, y el nivel científico, muy alto. La Biotecnología cubana desarrolla productos novedosos y muchas veces la dedicación y la voluntad que existe aquí no se pueden encontrar ni siquiera en países del primer mundo”.

Muchos investigadores cubanos toman parte también en el evento, que ha permitido el intercambio de experiencias sobre los bioprocesos y una mayor visibilidad de la ciencia biotecnológica cubana.

Leonardo Gómez, delegado del CIGB nacional, bioquímico que trabaja en el Departamento de Producción de anticuerpos monoclonales, aseguró estar satisfecho, tanto por lo organizativo, como en el desarrollo del programa científico, pues los temas son muy interesantes y han sido discutidos ampliamente.

Lo mismo opina Miguel Castillo, del mismo centro, especialista en la obtención de matrices y anticuerpos, que reconoce el alto nivel científico en todos los simposios, lo cual repercute en la aclaración de dudas y en un mayor reconocimiento internacional de la ciencia cubana.

El doctor en Ciencias Nemecio González, especialista principal del Grupo de Desarrollo en el CIGB de Camagüey, evalúa como muy positivos los resultados de la cita hasta el momento.

“Este es el primer evento de este nivel que se celebra fuera de la capital cubana, por ello ha sido un reto mucho mayor su organización. Sin embargo, estamos satisfechos por la manera en que se está desarrollando y por la participación de muchos científicos y conferencistas extranjeros, de países de Asia, América y Europa.

“Es el primer Congreso, pero ya estamos pensando en la segunda edición y en establecerlo con frecuencia bienal, pues se ha cumplido el principal objetivo: darle mucha más visibilidad a la biotecnología cubana en el mundo.”

El Primer Congreso Internacional BioProcess Cuba 2017 sesiona en Camagüey hasta mañana viernes, y dejará abierta la convocatoria para su próxima edición, prevista para el año 2019.

¿Cómo frenar el embarazo en la adolescencia? ¿Qué factores conducen a la proliferación del fenómeno en Cuba? A tales interrogantes buscaron respuestas los participantes en un taller provincial sobre el tema, organizado por la Federación de Mujeres Cubanas (FMC) en Cienfuegos.

Durante el encuentro, la MSc. Dra. Diana Stuart Duarte, especialista de primer grado en Psiquiatría Infanto-Juvenil, disertó acerca de los diferentes elementos que influyen en el embarazo en la adolescencia. De acuerdo con la experta, el resquebrajamiento en el rol educativo de la familia, el acortamiento de la infancia y el inicio cada vez más precoz de las relaciones sexuales inciden en el fenómeno.

“El embarazo en esta edad no se debe al desconocimiento, sino a actitudes y comportamientos que se generan desde el seno de la familia, de ahí la importancia de fomentar la educación sexual de los niños (as) y adolescentes”.

Según emanó del debate, la adecuada planificación familiar cobra peso en el asunto. Así refirió el Dr. Rafael Ibargollín Ulloa, especialista en Genética Clínica en el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB) de Sancti Spíritus, quien disertó sobre cómo utilizar el auto-ensayo de diagnóstico precoz del embarazo para evitar la gran cantidad de regulaciones menstruales y de abortos que se realizan en el país.

Tal como señaló Ibargollín, la utilización de este accesorio (MaterniTest II), disponible en las red nacional de farmacias y producido en el CIGB espirituano, contribuye a evitar dicho proceder, pues muchas veces las mujeres se someten a él sin incluso estar seguras de su preñez. En Cuba, puntualizó, cada año se realizan unas 150 mil regulaciones menstruales, práctica que puede resultar nociva para la salud reproductiva de las féminas, al conducir a futuros problemas de fertilidad.

Al decir de Idolidia Camejo Rodríguez, miembro del secretariado provincial de la FMC, Cienfuegos registra una alta incidencia de embarazo en la adolescencia, aunque en 2016 la cifra bajó con respecto al año anterior. Entre los territorios, la ocurrencia más alta se cuantifica en el municipio cabecera y Palmira.

En Cuba se inició desde el pasado 13 de este mes la IV Jornada de Maternidad y Paternidad Responsables, que bajo el auspicio de los fondos de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) y de Población (UNFPA) se extenderá hasta junio venidero.

La iniciativa busca sensibilizar a las personas para que el ejercicio de criar al niño se manifieste con amor, placer, responsabilidad y desde los derechos individuales de cada ser humano.

En las actividades, junto a la FMC participan otros actores principales como el Centro Nacional de Educación Sexual (Cenesex), el Ministerio de Educación y el Instituto Cubano de Radio y Televisión, entre otras instituciones.

Camaguey, 21 feb - Los productos de la red de Centros de Ingniería Genética y Biotecnología (CIGB) de Cuba brindan tratamiento, prevención o diagnóstico a 26 enfermedades en el país, y todas las familias reciben los beneficios de las investigaciones.

Durante la conferencia inaugural del primer Congreso BioProcess 2017, que tiene lugar en esta ciudad, el Doctor Mario Pablo García Estrada, director de Investigaciones Agropecuarias del CIGB, precisó que en la actualidad el Grupo Empresarial BioCubaFarma garantiza el 65 por ciento de los medicamentos que se consumen en Cuba, lo cual evidencia el desarrollo de la industria biofarmacéutica.

Precisó que como resultado de los avances de la salud pública, Cuba fue el primer país en eliminar la transmisión del Virus de Inmunodeficiencia Humana de madre a hijo, y se distingue por ser pionera en la aplicación de varias vacunas y medicamentos, tales como el Heberprot-P, para el tratamiento de la úlcera del pie diabético; y otros que están en fase de ensayo clínico para combatir, por ejemplo, las crisis de hemorroides.

García Estrada dijo que, además de la salud humana, constituye prioridad para el CIGB, la biotecnología agropecuaria, cuyo producto líder, Gavac, vacuna recombinante para el control de la garrapata en el ganado bovino, se obtiene en Camaguey y reportó ingresos a la economía ascendentes a más de cinco millones de dólares el pasado año.

También los científicos de la provincia de Camaguey preparan una nueva vacuna contra la peste porcina clásica, única en el mundo, con una efectividad por encima del 90 por ciento.

El conferencista destacó el prestigio de la biotecnología de la Isla internacionalmente, con más de 40 productos que se exportan a igual número de naciones, y que ha posibilitado a lo interno el mejoramiento de la calidad de vida de los cubanos, evidenciada en la disminución de la mortalidad infantil y el aumento de la esperanza de vida.

El primer Congreso BioProcess 2017, que sesiona hasta el 24 de febrero próximo en Camaguey, cuenta con la participación de 40 científicos, investigadores y empresarios extranjeros procedentes de diez países de tres continentes, incluyendo potencias como Estados Unidos, Francia y Alemania.

Los bioprocesos, según declaró a la ACN Carlos Pérez Heredia, ingeniero químico del CIGB de Camaguey y miembro de la comisión organizadora del evento, abarcan todas las etapas de los procesos que desde la investigación, desarrollo y producción tienen como fin la obtención de productos biotecnológicos y farmacéuticos.

La importancia de extender el bioprocesamiento continuo por las ventajas que ofrece en las producciones biotecnológicas resaltó en Camagüey durante la segunda jornada del primer Congreso BioProcess 2017.

Parrish Galliher, director de tecnología para el bioprocesamiento Upstream de la compañía farmacéutica y fabricante de equipos médicos GE Healthcare, de Estados Unidos, explicó en su conferencia que la producción continua favorece el rápido crecimiento de las células y su densidad para la obtención de los productos, reduce los costos, la toxicidad y los daños al medio ambiente.

Lo anterior permite que el paciente reciba los beneficios con mayor agilidad para el tratamiento de diversas enfermedades, entre ellas el cáncer, aunque de las empresas comercializadoras de medicamentos depende que el precio de expendio se corresponda con el de producción, algo que, según Parrish Galliher, no puede asegurar que ocurra.

Ernesto Chico, Doctor en Ciencias Tecnológicas y quien tiene a su cargo el desarrollo de Negocios Estratégicos en el Centro de Inmunología Molecular, en La Habana, disertó acerca de las nuevas tendencias en la inmunoterapia y sus implicaciones para la producción biotecnológica, tema en el que Cuba acumula una vasta experiencia relacionada con la lucha contra el cáncer.

En declaraciones a la ACN aseguró que el país dispone en sus instalaciones hospitalarias de anticuerpos monoclonales para el tratamiento de tumores malignos en el esófago, el cerebro y otras localizaciones, y en estos momentos se investiga para su posterior aplicación en los de las mamas, el colon y la próstata. 

El Congreso Bioprocess tiene como principal objetivo el intercambio entre científicos, especialistas, ingenieros, académicos y estudiantes cuyo quehacer esté relacionado con el diseño de procesos biotecnológicos.

Diversas propuestas encaminadas al control de plagas de mosquitos mediante agentes naturales, ocuparon parte de la agenda este miércoles, en el primer Congreso BioProcess 2017, que será clausurado hoy en la ciudad de Camagüey.

Según reseña la Agencia Cubana de Noticias, José Luis Ramírez, del Centro Nacional para la Investigación de la Utilización Agrícola de Estados Unidos, manifestó que a través de hongos entomopatógenos, que producen una infección en insectos y arácnidos, se afecta la fisiología de los mosquitos.

Afirmó que cuando se produce el contagio, el insecto utiliza péptidos antimicrobianos, proteínas de origen natural que tienen propiedades antibióticas, para detener la infección ocasionada por los hongos.

En ese estado –aseguró el investigador– se disminuye la capacidad reproductiva y limita la transmisión de virus como el dengue o el zika a los seres humanos.

En la actualidad, el control de esas plagas se realiza mediante el empleo de sustancias químicas o agentes biológicos, y se dificulta en numerosos países por las constantes mutaciones del vector, aseveró Ramírez.

BioProcess 2017, evento que reúne a científicos e investigadores de países como Francia, Alemania, Irán, Argentina y Brasil, ha servido también como escenario para destacar los avances de Cuba en el empleo de la biotecnología para el desarrollo agrícola.

En ese sentido, Prem Warrior, director de operaciones de Valagro, empresa líder en la producción y comercialización de bioestimulantes y especialidades nutricionales, expresó que la biotecnología ha contribuido a elevar la calidad de los cultivos, los suelos y sus rendimientos, y subrayó el uso de inoculantes, biopesticidas y bioestimulantes.

Ello es necesario –afirmó– porque alrededor del 30 % de las plantaciones en el mundo se pierden por diversas causas, entre las que se incluyen las posibilidades de comercialización, el orden socioeconómico de las naciones y, en gran medida, los factores bióticos y abióticos: plagas, enfermedades, intensa sequía y otras cuestiones vinculadas al cambio climático.

El crecimiento vertiginoso de la población mundial requiere de soluciones a la inseguridad alimentaria en el planeta, marcada por la falta de semillas, insumos, sistemas de irrigación y herramientas que faciliten la cosecha, a lo que se une la mala distribución de esos alimentos, dijo.

 

La transferencia de tecnología sugirió Prem Warrior, puede ser una solución, por lo que representa compartir información y conocimientos.

A veces he intentado imaginarme cómo es la vida de quienes la dedican por completo a cuidar la de los demás. Y no hablo solamente del médico, el policía, el custodio, el amigo incondicional… Hablo, por ejemplo, de Iraldo Bello Rivero. Él, como otros científicos del Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB) dedica años a la investigación de nuevos productos que puedan aliviar o sanar a quienes padecen determinadas enfermedades.

Si el CIGB tiene 200 registros sanitarios en 34 países y ofrece productos biotecnológicos para la prevención, el diagnóstico y tratamiento de 26 enfermedades, es porque en sus laboratorios, departamentos y diversas áreas trabajan personas comprometidas con el bienestar y el progreso de la humanidad. De lo contrario, a nadie le hubiera interesado atender la úlcera del pie diabético y reducir la cantidad de personas cuyos pies debían ser amputados, y entonces no se hubiera creado el Heberprot-P. No hubiera sido una preocupación la hepatitis B, la meningitis, los disímiles tipos de cáncer. Les hubiera sido indiferente estimular el crecimiento de peces y crustáceos o eliminar la garrapata del ganado bovino.

Es el CIGB una institución insignia de la biotecnología cubana, y lo es, sin dudas, por la calidad profesional y la entrega de quienes en ella laboran.  ¿Cuántas horas del día y de la noche habrá dedicado el máster en Química y Doctor en Ciencias Biológicas Iraldo Bello Rivero para concretar el proyecto que desde el 2002 se inició para favorecer a quienes padecen de cáncer en la piel?

Hoy podemos mencionar al Heberferon como único medicamento en el mundo que, basado en la combinación sinérgica de Interferón alfa 2b y gamma recombinantes, está indicado principalmente para reducir o eliminar los tumores de piel no melanomas. Y tal vez nadie se interese por saber cuánto tiempo de vida hay detrás de cada bulbo del fármaco, de la vida de cada uno de los investigadores que junto al líder del equipo ha trabajado tanto.

Ciertamente es otra novedad del CIGB que persigue mejorar la calidad de las personas. En un país donde, como en el resto del mundo, se incrementa la cifra de pacientes con cáncer cutáneo —debido, en gran medida, a la exposición prolongada a las radiaciones ultravioletas—, es significativa la creación de este producto inyectable con el que pueden evitarse además complejas cirugías en zonas de alta frecuencia de recurrencia de la enfermedad, como las orejas, la nariz, los párpados y la zona periocular; así como sus secuelas.

Bello Rivero pudiera pararse hoy con prepotencia en cualquier lugar y vanagloriarse de haber dirigido una investigación que, a su término, brinda hoy la posibilidad de utilizar un medicamento con efecto curativo a distancia, sin riesgos estéticos y con acción antiproliferativa. Sé que no lo hará porque su alma noble está signada por la humildad, pero pudiera, porque se trata de un logro de la ciencia cubana al servicio del mundo entero.

Como resultado de su trabajo con 600 pacientes, Bello Rivero revela hoy que la dosis óptima definida en el tratamiento de los carcinomas basocelulares produce, como mínimo, una respuesta sostenida hasta los cinco años, con la mejor eficacia y menor intensidad de las reacciones adversas. Estas solo contemplan la fiebre leve y el malestar general, y el abandono del tratamiento en caso de que apareciera algún signo de alerta, lo que no ha sucedido hasta la fecha.

¿Su dedicación terminó? ¿Acaso el especialista descansará en casa o asumirá tareas sin importancia luego de este logro merecido? No lo creo. Me aseguró que continuará investigando para evaluar la efectividad del Heberferon en el tratamiento de otros tipos de cáncer…, y seguirá trabajando porque es su naturaleza. Es la esencia de quienes, repito, tienen un corazón grande y piensan no solo en ellos, sino en la humanidad toda.

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