FOS cubano ¿Qué es?

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Según los entendidos en materia biotecnológica, los fructooligosacáridos (FOS) son prebióticos y edulcorantes con una demanda creciente en la formulación de alimentos funcionales y nutracéuticos, pero urgidos de procesos sencillos, con altos rendimientos que disminuyan sus costos de producción y amplíen sus aplicaciones.

En el 2002 un grupo de investigadores del Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB) de la Habana y de Sancti Spíritus inició un proyecto conjunto donde se integraban la biología molecular y el desarrollo tecnológico para llegar a la obtención, por vía recombinante, de una enzima de origen vegetal que transforma la sacarosa en FOS.

El Ingeniero Químico y Doctor en Ciencias espirituano Enrique Rosendo Pérez Cruz detalló que se trata de un sirope producido a partir del azúcar mediante un proceso biotecnológico previo: “Obtuvimos primero una enzima en los laboratorios, de la cual se hizo una producción industrial. Imagínate una solución de agua con azúcar a la cual le añades esa enzima que transforma la sacarosa en FOS. Después se lleva a un proceso de purificación y concentración para poder consumirlo por los humanos en alimentos funcionales o nutracéuticos, con beneficios a la salud”.

Se trata de un alimento funcional, un prebiótico, que disminuye las poblaciones de las bacterias patógenas. El mejoramiento de la microflora intestinal producto de su ingestión conduce a beneficios secundarios en la salud: control de diarreas, de la hipertensión arterial y la diabetes, disminución de sustancias tóxicas y putrefactas en el intestino grueso, prevención del cáncer de colon, reducción de la tasa de colesterol en sangre, absorción de minerales, modulación de funciones del sistema inmune, entre otros.

El equipo multidisciplinario de científicos logró obtener este resultado, ya con propiedad intelectual y aplicación práctica en la industria, además de patentado en Estados Unidos, Australia, Eurasia, Sudáfrica, entre otras naciones.

Los FOS aparecieron en los años 90 y autoridades regulatorias de varios países desarrollados han aprobado su uso y etiquetado en diversos productos comerciales tales como alimentos funcionales (yogurt, helados, jugos, chocolates, pasteles, etcétera) y nutracéuticos (fórmulas infantiles, azúcares para diabéticos, entre otros).

La novedad de este aporte cubano se encuentra “en que las tecnologías existentes hoy lo fabrican a partir de enzimas obtenidas de hongos y nosotros lo logramos de una enzima de origen vegetal expresada por vía recombinante en una levadura. La segunda novedad que reconoce la patente es la composición de los FOS que obtenemos, donde predomina la 1-kestosa, que es el componente de menor grado de polimerización, de mayor efecto prebiótico, de mayor poder edulcorante y por tanto de mayor interés terapéutico y comercial”, argumentó su autor principal.

Y agregó: “Lo importante aquí es que el resultado académico se aterrizó. Es fruto de la integración de la ciencia. Patentamos tanto el procedimiento de obtener la enzima como el producto que da esa enzima. Necesitábamos evidencia de que un productor de FOS podía usarla. La planta de Sorbitol de Camagüey, que se encuentra subutilizada por falta de materia prima, permitía tecnológicamente obtener el sirope. Ya se hicieron 6.28 toneladas el año pasado. Este es un resultado concreto, producto de la integración de la ciencia, en ese proceso intervienen el CIGB, el Instituto Cubano de Investigaciones de los Derivados de la Caña de Azúcar (ICIDCA) y la UEB Ignacio Agramonte de Azcuba en Camagüey”.