En década prodigiosa

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El Heberprot-P, único producto existente en el mundo para el tratamiento de las úlceras del pie diabético (UPD) ha propiciado notoria reducción de amputaciones.

Ahora sonríe, pero tiempo atrás su rostro mostraba incertidumbre. Llegó al hospital universitario Arnaldo Milián Castro, de Villa Clara, con una pierna superinflamada, en tanto el tobillo izquierdo exhibía dimensiones descomunales, mientras la planta del pie no escapaba de un continuo sangrado. Al parecer la existencia de una úlcera ocasionó el caos y exteriorizó sus marcadas consecuencias.

Así era el cuadro presentado por Jorge Luis Cornelio Brunin, quien jamás imaginó las causas que provocaban aquel suceso. Fue intervenido quirúrgicamente en dos oportunidades, con una semana de intervalo, y luego del segundo acto comenzaron a aplicarle el Heberprot-P.

Pero la sorpresa llegó cuando el equipo de especialistas arribó al diagnóstico: «Usted es diabético y lo desconocía».

Ahora Jorge Luis reconoce que experimentaba continua resequedad en su boca seguida de una sed desesperante, demasiados mareos, numerosas micciones durante el día, un cansancio que trataba de vencerlo, y no pocas hipoglicemias.

Aún le resulta increíble que todo estaba condicionado a esa diabetes de base que, por los estimados, le acompaña desde hace una década.

«Gracias a Dios, al profesor Cecilio González Benavides, al resto del equipo médico, al personal de enfermería, a mis colegas de TurArte de Trinidad y de Villa Clara, y al resto de los trabajadores de la Sala de Angiología debo mi vida, sin dejar de señalar las bondades de la ciencia cubana, y la labor de nuestros científicos».

Por suerte ha crecido el tejido alrededor de la lesión, y luego de reiterar su agradecimiento infinito insiste en sus deseos de que atenciones esmeradas como las recibidas y servicios de este tipo lleguen a cada punto de Cuba como a su natal Trinidad, a tenor del aumento de una enfermedad que dispara las estadísticas a diario, mas cuando se conoce que el 85% de las amputaciones relacionadas con la diabetes van precedidas de una ulcera en el pie.

Cuenta la historia

El Heberprot-P tocó a las puertas de Villa Clara en 2007 gracias a la colaboración de un equipo del hospital universitario Arnaldo Milián Castro que se insertó a la red ya existente en Cuba.

Ese momento lo recuerda el doctor Cecilio González Benavides, especialista de II Grado en Angiología y Cirugía Vascular y jefe del Programa Integral de aplicación del fármaco en la provincia que resultó una de las pioneras en el país. Desde entonces ha favorecido a más de 5550 habitantes durante la primera década de ejercicio.

«Inicialmente era de uso exclusivo en hospitalizados y a partir de 2012 se diseminó por la atención primaria al crearse todas las condiciones con el adiestramiento del personal competente. Hoy se emplea en casi todos los policlínicos de la provincia y allí lo recibe el 80 % de los necesitados», refuerza el galeno.

Con dos décadas de ejercicio en la especialidad el doctor González Benavides evoca las amargas vivencias de tiempos pasados cuando debía indicar un drástico proceder porque no quedaba otro camino que amputar un miembro o una parte de este.

Son etapas vencidas. Actualmente las amputaciones se reducen en un 79 %, en tanto la cifra de pacientes diabéticos ingresados en el Hospital disminuye respecto a períodos anteriores, y solo llegan aquellos casos con lesiones más complejas ya que se acude a la hospitalización cuando la lesión adquiere dimensiones mayores, o demanda un accionar quirúrgico por encima o por debajo de la rodilla».

Cada proceder con el medicamento cubano es ejecutado mediante infiltraciones directas en el sitio de la herida apoyadas en el tratamiento ambulatorio, y en el caso de los policlínicos en 31 de los 37 existentes en el territorio existe una consulta destinada a la terapia asumida por expertos en la materia.

— A tenor de su experiencia, ¿ qué rasgo distingue el antes y el después…?

— Al inicio no existía un programa integral para el tratamiento de la UPD ni teníamos el Heberprot-P como producto añadido. En la actualidad lo que decide la amputación recae sobre el grado de profundidad de la lesión. Si se hiciera una pesquisa activa en estadio incipiente el resultado sería más beneficioso al no tener que recurrir a procesos quirúrgicos complejos.

— Pero el fármaco tampoco resulta una varita mágica…

— Sobre la prevención descansa el éxito del programa de la UPD debido a que si el enfermo llega tardíamente ya no puedes aplicar el medicamento y debe recurrir al salón ya sea para una limpieza o la amputación, por lo que el ojo avizor del propio enfermo y el de la atención primaria resulta esencial.

Según estimados el 4,5 % de la población villaclareña presenta DM, un padecimiento que incrementa la cifra de afectados de manera progresiva al superar los 570 mil cubanos, entre ellos más de mil infantes.

Memorándum

— Más de mil especialistas están capacitados para aplicar el Heberprot-P en 48 hospitales cubanos y en 315 policlínicos. Una realidad para los enfermos basada en tres infiltraciones por semana hasta lograr una cicatrización efectiva de la úlcera.

— Desarrollado por el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB), bajo el prisma comercial de Heber Biotec S.A, de la capital cubana, fue empleado luego de los correspondientes estudios e investigaciones que cumplimentaron cada fase de manera satisfactoria.

— El compuesto acorta el periodo de cicatrización, disminuye el riesgo de las amputaciones, así como las complicaciones derivadas de la gangrena y los procesos sépticos o infecciosos.

— Aunque el paciente recibe el procedimiento de manera gratuita el tratamiento resulta costoso. Cada bulbo de 0,25 mg, cuesta al Estado 259 pesos con 70 centavos, mientras el de 0,75 mg demanda 779 pesos y 10 centavos.

Aún existen muchas personas que desconocen su condición de diabético, por lo que las cifras pudieran duplicarse, e incluso triplicarse. En esto imperan acciones que impidan el avance de sus nefastas consecuencias.

De no controlarse a tiempo la diabetes mellitus provoca la muerte o discapacidades vinculadas a la cardiopatía isquémica, retinopatía diabética, insuficiencia renal, y neuropatías, por citar algunas.

Para los especialistas existen factores de riesgo prominentes, y entre ellos no escapan los estilos de vida inadecuados acentuados por el consumo de alimentos chatarras como los refrescos gaseados, dulces, y alimentos contentivos de harina que, además de ser ricos en carbohidratos y azúcares, poseen grasas dañinas.

A ello se suma la discreta práctica de ejercicios físicos con buena dosis de obesidad y sedentarismo, además de otros trastornos ejemplificados en la hipertensión arterial, las irregularidades en los lípidos, tanto de colesterol como triglicéridos, o en el ácido úrico que abren puertas al desarrollo de una enfermedad cardiaca, sin descartar la diabetes tipo II.

Ahora el reto del sistema de Salud es lograr que las mutilaciones derivadas de las úlceras del pie diabético sean excepcionales y no asociadas a la DM pues la inventiva de los científicos cubanos llega ya a 25 países, en tanto la cifra de favorecidos supera los 150 000 enfermos.

Las palabras del doctor Cecilio González enfatizan en el hecho de que ya Cuba trabaja en nuevas formulaciones del fármaco a fin de evitar la molesta inyección en la zona afectada. «Pudiera condicionarse para uso tópico mediante gel o spray».

Entonces habrá buenas nuevas sumadas a este capítulo avalado por su década prodigiosa.

Contrastes

Alarman las cifras cuando se conoce que el número de diabéticos a nivel global ha aumentado de 108 millones en 1980 a 422 millones al cierre de 2014, mas no menos sorprendente es que, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), aproximadamente el 15 % de esos enfermos debutará con UPD en el transcurso de la enfermedad, y un tercio de esas lesiones ocasionará la amputación de la extremidad.

Cada año cerca de 4 millones de personas con diabetes desarrollan una úlcera, y existen investigaciones reveladoras que precisan la existencia previa de dichas lesiones en el 85% de los diabéticos sometidos a amputaciones.

Y si de costos se trata podrían alcanzar los 10000 millones de euros anuales en centros asociados al tratamiento.

Vale decir que el riesgo de mutilaciones en Cuba ha disminuido en más de un 80 % gracias a la atención de las UPD en estadios incipientes y la existencia del Heberprot-P con sus múltiples ventajas.

¿Tenemos o no nuestras Razones?