Caminar con Heberprot-P en Ciego de Ávila

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Hace diez años que las inyecciones de Heberprot-P devuelven la tranquilidad a quienes temían a la invalidez o a la mutilación. Justo donde se “ensañan” las lesiones se aplican los pinchazos, y, casi siempre, a las 24 dosis, las estadísticas indican que el paciente regresa por sus propios pies a casa.

Entre las más de 600 personas que han recibido este medicamento en 2017, solo a cinco se le han practicado amputaciones, cifra que contrasta con las 15 realizadas en igual etapa del año anterior y reafirma a Ciego de Ávila en el tercer lugar nacional por sus resultados en el Programa de atención integral a la úlcera del pie diabético con el uso del Heberprot-P.

“El manejo de las úlceras en el pie Diabético es prevenir la amputación y mantener una buena calidad de vida del paciente”, explicó Juan Manuel Hernández de la Nuez

Aunque Juan Manuel Hernández de la Nuez, licenciado en Enfermería y promotor del Programa, insiste en que los resultados pudieran ser mejores si se reforzara la prevención de riesgos y la captación a tiempo en la atención primaria de salud, sabe como nadie de los desvelos por asegurar cada eslabón de la cadena.

Bajo la tutela de ocho angiólogos y 12 residentes de la especialidad se lleva a cabo la administración del medicamento en las dos salas existentes en el territorio para el tratamiento de este padecimiento, ubicadas en los municipios de Morón y Ciego de Ávila, pero no es privativo de aquí y en cada área de salud existe personal capacitado para curar estas úlceras.

Jorge Luis Carrera Martínez, residente de Angiología y Cirugía Vascular, explica que, a veces, el paciente llega con una situación irreversible al desconocer la amplitud del servicio. Entonces, una simple linfangitis deviene amputación.

“Nosotros solo indicamos, son los enfermeros quienes realizan el grueso del trabajo y también los podólogos pueden apoyarnos. Además de mantener los indicadores favorables que ostentamos hoy, en lo adelante, debemos afianzar la proyección comunitaria para detectar, en el terreno, la dolencia y disminuir los índices de amputaciones.”

Si los números hoy son halagüeños no es por pura simbología, pues responden a un trabajo en equipo que, aunque demanda reajustes, ayuda a que se camine con Heberprot-P en Ciego de Ávila.